El cerdo ibérico son las razas y variedades porcinas pertenecientes al llamado "tronco ibérico", predominante en la peminsula iberica . Hay variedades negras y coloradas, así como lampiñas o con pelo. Son animales muy apreciados en el sector alimentario para la producción de jamón iberico y todo tipo de embutidos. Más recientemente, y debido a la demanda de los últimos años, se ha comenzado a comercializar también la carne de cerdo Ibérico en diferentes cortes para el consumo de carnicas.


Muchas veces cuando se habla de carne de cerdo, la tendencia es pensar que es la menos saludable o que engorda mucho más. Pero lo cierto, es que la carne de cerdo tiene muchísimas propiedades saludables que la mayoría de las personas no conocen.

DIFERENCIA ENTRE CERDO IBÉRICO Y CERDO BLANCO 

El cerdo ibérico se cría, sobre todo, en la zona suroeste de España, especialmente al oeste de Andalucía y Extremadura. Una de las piezas más cotizadas de estos animales son sus jamones, pero su carne es también muy sabrosa y se distingue de la de otras carnes de cerdo blanco o de otros animales por ser más rosada y contener vetas de grasa entre las fibras musculares, lo que la hace jugosa y tierna.

Esta diferencia de sabor y textura, sobre todo, viene del tipo de cría del animal. Normalmente, el cerdo ibérico sufre una cría extensiva en la que los animales pastan en las dehesas y se alimentan de hierbas y bellotas. El cerdo blanco, por su parte, se cría sin ejercicio y se alimenta fundamentalmente de pienso.

PROPIEDADES DE LA CARNE DE CERDO IBÉRICA

Muchos son los estudios que se han realizado sobre este tema, ya que la idea generalizada es que con el consumo de carne de cerdo hay que ser muy cuidadoso. En el año 2006, ya comenzaron a repuntar algunos resultados positivos para una carne tan nuestra:

 “Un grupo de investigadores extremeños ha demostrado los beneficios del consumo de carne de cerdo ibérico de bellota, que reduce los riesgos de sufrir enfermedades cardiovasculares, previene el aumento de la tensión arterial y la trombosis, disminuye la presencia de los lípidos perjudiciales y aumenta los antioxidantes” (Europa Press, Mayo 2006).

Es gracioso leer en muchos lugares la idea de que un cerdo ibérico es como “un olivo con patas”. ¿Y a qué se debe esta afirmación popular? Pues a que la carne de cerdo ibérico posee unas grasas que producen un efecto beneficioso para nuestro colesterol porque propicia un aumento del HDL (colesterol beneficioso) y reduce el LDL (colesterol malo). Solo el aceite de oliva tiene una carga beneficiosa del mismo tipo superior a ésta.

La carne de cerdo ibérica es una carne blanca aporta muchas proteínas y no es tan alta en grasa, al contrario de lo que se suele pensar: unos nueve gramos por cada cien de producto. Gracias a su gran aporte de proteínas es perfecta para niños en época de crecimiento, ya que favorece el desarrollo de los más pequeños. La parte del cerdo que menos grasa aporta es el lomo, que prácticamente no tiene vetas de grasa y es casi todo carne magra con un contenido de grasa que ronda como máximo el tres por ciento. 

Este tipo de carne es una gran fuente de potasio y aporta una gran cantidad de vitaminas: la tiamina, vitamina B6, niacina, rivoflavina y vitamina B12. Todas ellas necesarias para mantener y conseguir una correcta salud en los tejidos que componen nuestro cuerpo. A esto debemos sumar su alto contenido en minerales como el hierro, zinc, fosforo, magnesio y potasio, necesarios a la hora de mantener unos correctos biorritmos corporales.

Os ponemos unas infografias de como deberiamos cortar las piezas del cerdo iberico para sacar el mayor rendimiento,textura.